miércoles, 27 de junio de 2007

Lección #4: El catastrófico


Tipo: Actitud
Nombre científico: Apocalypticus predictator
Nombre vulgar: Pesimismo severo

El pesimismo es sin duda alguna un eficiente medio de alejamiento de los indeseables. Basta con algunas simples predicciones sobre el futuro –siempre catastróficas, trágicas, ojalá dolorosas– para ahuyentar a los siempre indeseables amistosos.

Por ejemplo: cualquier comentario sobre hielo –que hay que ir a comprar más, que se está acabando, que hay que traer de la cocina– da el pie perfecto para predecir todo tipo de desastres naturales asociados al calentamiento global y el consecuente derretimiento de los hielos, partiendo por los de la Antártica y sin detenerse hasta llegar al último hielo del vaso que el indeseable tiene en su mano.

Otras opciones igualmente efectivas: predecir cirrosis apenas aparezca una cerveza; las más dolorosas formas de cáncer al encenderse un cigarrillo; sordera total si el volumen de la música está muy alto. Un caso de emergencia es predecir la muerte próxima del interlocutor. El motivo es lo de menos. Lo importante es decirle que, de seguir así, seguro morirá muy pronto. Garantizado: la huida será inmediata.

4 comentarios:

matlop dijo...

....el creador autodestructivo pasó de moda!!!...jaja!

M:

maryytu dijo...

buena
se seguira el manual al pie de la letra

Yoy_Spica dijo...

Holas de nuevo!!!

Debo reconocer que tienes buenos argumentos al descifrar los designios de la humanidad, ya que muchas de las situaciones que tú graficas son muy comunes, es inevitable el sentir alguna coincidencia con las personas que uno se rodea y eso es muy bueno en el proyecto que tú tienes acá.

Saludos desde las estrellas *Spica

CandyFunto dijo...

Matlop, no te equivoques. Los autodestructivos, creadores o no, están más de moda que nunca.

Maryytu, síguelo y verás cómo funciona. Con cuidado, eso sí: en algunos casos el efecto es irreversible.

Yoy, todos tenemos algo de insoportables. Aquí sólo estamos compartiendo conocimiento acumulado, para hacer más fácil la tarea del que quiere alejar a los excesivamente amistosos.